martes 7 de agosto de 2007

La vida es como un ramo de rosas


A veces pienso porqué las cosas nunca son como a uno le gustarían. Y es que a medida que van pasando los años, y vas madurando, te das cuenta que la vida es como un ramo de rosas: hasta llegar a la flor, debes pasar por un sinfín de espinas, que pocas veces te las cortan para que no te pinchen (por no decir nunca).

Y una de estas rosas es el amor, o al menos así la llaman la gente que lo alcanza alguna vez en su vida. Yo me pregunto que es. Y no porqué no lo haya sentido, sino porque no es como yo desearía que fuera. Siempre hay alguna espina por el camino, que no me deja llegar al final. Y encima, siempre es la misma flor.

¿Por qué a veces se tiene el presentimiento que esa persona que conoces es el amor de tu vida? Con la que quieres compartir tu vida, los buenos momentos, tu tiempo libre, los días en lo que parece que todo está oscuro, lo bueno y lo malo.

Y sin en cambio , ves que es imposible. No tienes la misma manera de pensar, no compartes estilo de vida o, simplemente, lo tienes a miles de kilómetros, esperando que algún día lo vayas a ver, pero niegas compartir la cama por la que han pasado otras anteriormente.

Dicen, que todo el mundo tiene lo que se merece, pero… ¿esto es lo que merezco yo?